La importancia de las destrezas en el arte y en la vida.

Cien millas contra la pared

“Bueno, vamos entonces a comenzar nuestro propio negocio de arte”, finalmente le sugerí a mi esposa después de darle un discurso motivador sobre por qué deberíamos iniciar un negocio (para más información sobre nuestra historia, puedes leer: “Nuestra historia, nuestro por qué” ).

Después de morderse las uñas un rato, aceptó mi idea.

“Pero estoy nerviosa. ¿Qué se supone que hagamos ahora?"

Con toda la confianza del mundo le expliqué los siguientes pasos:

"Es simple. Abrimos nuestra tienda en línea utilizando una empresa de servicios. Creamos el arte, lo publicamos en las redes sociales y lo vendemos. Eso es todo".

Creo que nosotros, bueno… yo ofendí al Cosmos, porque nos hizo estrellar contra la realidad como un carro estrellándose contra una pared a cien millas por hora.

Pronto nos dimos cuenta de que iniciar un negocio, en particular uno de arte, no iba a ser tan sencillo como lo hice parecer.

Fue una lección de humildad.

Yo sí tenía una idea muy precisa sobre el conocimiento teórico de las cosas que necesitábamos usar y hacer para iniciar y administrar nuestro propio negocio de arte.

Sin embargo, había un problema: toda la información que tenía era teórica, no práctica.

Por lo tanto, había una brecha entre lo que pensé que sería la experiencia de administrar un negocio de arte y lo que verdaderamente sería la experiencia.

Aunque los conocimientos teóricos nos ayudaron a investigar, tomar decisiones y planificar, necesitábamos aprender muchos otros conocimientos prácticos, es decir, destrezas.

Y a menos que aprendiéramos esas destrezas, es decir, una forma de pasar de una idea a la realidad, la idea de iniciar un negocio iba a ser solo eso: una idea, pronto un recuerdo, luego un remordimiento

El descubrimiento

Entre las destrezas que necesitábamos adquirir estaban: diseño de sitios web, marketing por correo electrónico, marketing en redes sociales, publicidad, gestión del tiempo, habilidades artísticas, gestión de inventario, blogs, edición de fotografías y vídeos, carpintería, habilidades de comunicación, elaboración de presupuestos…

Ambos nos sentimos muy abrumados por la cantidad de cosas que teníamos que hacer, no solo soñar y hablar, lo cual, ciertamente, es mucho más fácil.

A primera vista, todas esas destrezas parecían imposibles de aprender o simplemente muy difíciles. 

La parte positiva era que aprender esas destrezas era viable. Y eso es todo lo que necesitábamos saber: que se podía hacer.

A medida que atravesábamos esa fase de aprender nuevas destrezas (que definitivamente seguirá siendo un proceso continuo), comencé a entender cada vez más la importancia de tener conocimientos prácticos, destrezas.

Para alguien como yo que siempre había puesto todo su esfuerzo en el conocimiento teórico o abstracto (otra forma de decir que en el fondo soy un ratón de biblioteca), este fue un gran descubrimiento.

Tener destrezas en "tu caja de herramientas" es básicamente como ir al sitio de construcción (vida), sabiendo cuáles son los pasos para completar el trabajo y la importancia del mismo (conocimientos teóricos) y estar armado con las herramientas y el equipo (destrezas) para realizar el trabajo.

Por el contrario, yo habría sido aquel obrero que llega al sitio de construcción confiado en que al menos sabe lo que hay que hacer, pero sin ninguna herramienta o equipo para completar el trabajo... Yo me habría convertido en una mala broma.

Ahora bien, para mi sorpresa, el mayor descubrimiento que hice sobre el aprendizaje de nuevas destrezas fue cómo convertirme en un gran manipulador.

Manipulando la realidad

El tejido de la realidad objetiva no te necesita para funcionar correctamente. Funciona muy bien independientemente de tu existencia o de lo que pienses al respecto sobe ella.

Por nuestra parte, tú y yo estamos obligados a seguir, incluso aún si refunfuñando, los mecanismos que gobiernan el mundo tal cual.

Nuestra única “defensa” que tenemos los humanos contra el curso natural de los eventos es nuestro libre albedrío.

A diferencia de otros animales, para bien o para mal, esto te confiere un mayor o menor grado de libertad para decidir qué hacer con la realidad objetiva.

No tienes que hacer nada al respecto, si no quieres.

Sin embargo, no hacer nada básicamente te convierte en una mota de polvo llevada por el viento a… bueno, a donde sea que te lleve el curso natural de los eventos.

Sólo puedo ver a alguien quejándose de la vida y de por qué nada parece salir como quiere.

Una desafortunada víctima autoproclamada.

Por otro lado, si decides influir en la realidad objetiva para satisfacer cualquier necesidad o deseo particular, necesitarás adquirir una destreza o un conjunto de destrezas, porque desear y planificar por sí solos no hará ninguna diferencia.

Ese conocimiento de “saber hacer” que adquirirás te permitirá manipular el tejido de la realidad objetiva, aunque sea un poco, en favor de tus ganancias personales o de los demás.

En ese sentido, manipular la realidad a través de destrezas específicas es una manera en la que podrías conciliar el mundo interior de necesidades y deseos (subjetivo) con el mundo exterior (objetivo).

Manipular la realidad a través de las destrezas te ayudará a ser menos una víctima y más un maestro.

Conclusión

No hay nada más frustrante para un artista que ver cómo una maravillosa idea artística que tenía se escapa hacia el Valle del Olvido por falta de destrezas, o dominio sobre ellas, para plasmar esa idea artística en un lienzo, escultura, novela, etc

En tales circunstancias, el artista busca otra idea inferior que coincida con su destrezas inferiores, pule su conjunto actual de destrezas o se miente a sí mismo diciendo que en realidad no quería crear esa idea artística en primer lugar.

Es mi deseo que si tienes una idea o un sueño, pero careces de las destrezas para manipular la realidad, por favor, no bajes tus estándares ni te mientas a ti mismo.

Dedica el tiempo y el esfuerzo a desarrollar y pulir las destrezas necesarias para hacer realidad tu idea o tus sueños, para que no se conviertan hoy en un recuerdo, y mañana en un remordimiento.

Llegué a la conclusión de que si el conocimiento es la mente, entonces las destrezas son las manos. Y ambos son vitales el uno para el otro en los negocios, el arte y la vida en general.

 

PD. Si quieres ver las ideas artísticas en las que hemos estado trabajando mi esposa y yo, haz clic aquí.



Autor: Jason Berberena

Artista visual, escritor y co-fundador de Kreation Artzone

Regresar al blog

Deja un comentario

Ten en cuenta que los comentarios deben aprobarse antes de que se publiquen.